Antonio y Fermín nacieron y vivieron de niños en el caserío Trañabarren de Abadiño con sus padres y su abuelo materno. El abuelo Maurizio Zubero Galartza fue elegido concejal del PNV de Abadiño entre 1934 y 1937, siendo responsable de beneficencia y bienestar social. Los fascistas le juzgaron y le condenaron a 12 años de cárcel. Pasó varios años en las cárceles de Puerto de Santa María y Astorga. Fue un hombre nacionalista, del PNV, religioso y culto. El padre Hermenegildo Zubero Lupiola y el tío Isidoro Zubero fueron combatientes del batallón Ibaizabal, y tras ser apresados en Santoña, estuvieron en Guadalajara 3 años en los batallones de trabajadores. La abuela María Villa, de Intxaurrondo, en Durango, recibió amenazas durante la guerra por proteger a los refugiados en su caserío.